Hola a tod@s,
Hoy os presento una receta sencilla que además de estar deliciosa es sumamente reconfortante en aquellos días que tenemos los nervios a flor de piel y se nos han acumulado en el estómago.
Cierto es que en estos días oscuros de pandemia andamos todos como diría Chus Lampreave en la Flor de mi Secreto «como vacas sin cencerro» qué buena actriz nuestra Chus….
La verdad es que no es para menos; el aislamiento social, las restricciones, la incertidumbre laboral y el miedo se transforman a menudo es una ansiedad alimentaria que puede ser muy nociva. Esos viajes incesantes a la nevera, las bolsa de patatas fritas tamaño XXL, las tabletas de chocolate y el helado obviamente no son la mejor opción y sin embargo a veces son difícil de evitar.
En estos casos yo suelo recurrir a una cena con tubérculos y verduras asadas al horno. Quizás alguno piense que cocinar al horno disminuye las vitaminas. Algo de cierto hay en ello, pero siempre nos queda la posibilidad de comer ensalada o fruta acompañando la cena. Otro truco es cocinar al horno sin superar los 180º.
En esta ocasión he optado por unas fantásticas zanahorias que compré en el mercado local de mi barrio. He reservado unas cuantas para ir comiendo en crudo, porque yo tampoco soy inmune al vaivén hacia la nevera, sobre todo cuando teletrabajo!
Como os decía os sentarán fenomenal cuando sintáis molestias estomacales, cuando tengáis gastritis o úlceras o simplemente cuando os sintáis «destemplados». También para diabéticos como porción de carbohidratos; recordar que la canela os ayudará a regular la glucosa en sangre. Y si tenéis bebés a los que alimentáis con el método babyled también les podéis dar, obviamente, sin especias, salsa ni sal.
Si mi querida amiga T, me está leyendo, tú obviamente olvídate de la canela que todavía recuerdo tu cara cada vez que la hueles.
Ingredientes
500 g de zanahorias tiernas (mejor pequeñas)
1 chorrito de AOVE
pizca de sal (opcional)
pizca de pimienta y canela
salsa tahina (opcional)
Indicaciones
- Precalentar el horno a 180º
- Limpiar bien las zanahorias retirando los tallos verdes.
- Añadir un poco de aceite y mezclar bien para que queden todas impregnadas y añadir una pizca de sal.
- Meter en el horno durante unos 20 minutos si os gustan firmes como a mi o 30 si os gustan más blanditas. El tiempo dependerá del grosor de las zanahorias por eso es aconsejable ir mirando.
- Una vez pasado este tiempo sacar las zanahorias del horno y aderezar con un poco de pimienta y canela.
- A mi me gusta acompañarlas de una cucharadita de tahina: una cucharada de pasta de sésamo, una cucharada de agua, una pizca de ajo en polvo, una pizca de sal y pimienta, zumo de lima o limón y vinagre de manzana. Este toque añade calcio a la receta y grasas saludables que reforzará la sensación de bienestar.
Podéis utilizar esta receta con cualquier tubérculo (patatas, chirivías, boniatos, remolacha) sin embargo el tiempo de cocción puede variar.
Espero que os gusten!
Misbamia






